
Mientras comenzaba a escribir este articulo mi mamá me mando un mensaje de texto que después del primer día de pesca mi papá estaba ganando un torneo de doscientos cincuenta lanchas con quinientos pescadores en el circuito BASS MASTER, la noticia me trajo mucha alegría y la vez me hizo recordar momentos muy especiales en mi vida. Los mejores momentos que he pasado en mi vida junto con mi papá en la tierra hemos estado él y yo en una lancha compartiendo tiempo mientras buscamos peces. Yo soy un pescador promedio, pero mi papá es un pescador extraordinario, los hombres de nuestro pueblo dicen que él puede oler los peces. Me recuerdo como ayer la primera vez que me llevó a pescar, estaba determinado a no regresar hasta que yo haya pescado un pez. Nos fuimos a las cuatro de la mañana y regresamos justo para la cena, donde cenamos el pescado que yo había pescado, yo tenía siete años. Igualmente me recuerdo cuando mi hijo mayor tenía siete años y junto con mi papá lo llevamos a pescar, mi papá nos llevó a su lugar favorita y en su primer intento pescó dos peces con un solo anzuelo… parece tener el don del abuelo. Tengo muchos recuerdos como estos, de cruzar un lago a todo velocidad para llegar congelados al lugar de pesca, una vez que estaba distraído cuando un pez me pegó el anzuelo, del susto caí en el agua donde habíamos visto más de treinta cocodrilos, las muchas veces que mi papá me bromeaba de pescar aves porque mi anzuelo estaba en un árbol, pero más que todo recuerdo que era mi tiempo especial con mi papá y lo atesoro. Aunque mi papá no frecuenta iglesias, su vida de pescador me ha servido como ejemplo en mi vida como pescador de hombres.
Pescar es un estilo de vida no un pasatiempo
En mi casa pescar era mucho más que una actividad de fin de semana para mi papá. Desde lunes se planificaba, se escuchaban los reportes de clima, se preparaba el equipo. Para él el trabajo era solamente la manera de hacerse de los fondos necesarios para vivir su pasión.
Les dijo Jesús: —Síganme, y yo haré que ustedes sean pescadores de hombres (Marcos 1:17)
Jesús a ver cuatro pescadores se dio cuenta que ellos tenían un trabajo, pero no una pasión. Él los invitó a compartir no en una campaña evangelistico sino un nuevo estilo de vida. No hay libro de texto que te puede enseñar a pescar, tampoco hay libro que te puede enseñar a ser un pescador de hombres. Cuando mi papá me enseño a tirar el anzuelo, él tomo mis manos y la caña de pescar en sus manos y tiro vez tras vez hasta que mis manos y brazos habían memorizado los movimientos; hasta entonces me soltó para tirar solo. Jesús pasó tres años caminando, comiendo y compartiendo con sus discípulos; Él les ayudó a presentar vez tras ves las buenas noticias hasta que pasara de ser algo que hacían a ser quienes eran. Si nosotros realmente deseamos ganar nuestro mundo para Cristo necesitamos volvernos pescadores de hombres, no solo ir a pescar los fines de semana.
Los más persistentes ven las mayores pescas
Aprendí en mi primera ida a pescar que la persistencia era algo importante si quería ver una victoria. La diferencia entre pescadores promedios y pescadores excepcionales es su paciencia y su persistencia.
—Maestro, hemos estado trabajando toda la noche sin pescar nada; pero, ya que tú lo mandas, voy a echar las redes. Cuando lo hicieron, recogieron tanto pescado que las redes se rompían. (Lucas 5:5-6)
Pedro y los demás habían pasado una noche frustrante y estaban a punto de desistir. En ese mismo momento Jesús les dice que intentan solo una vez más, ese último intento era la diferencia de regresar a casa frustrados con las manos vacías y regresar contando el milagro tan grande de que fueron participes. ¿Cuántas personas podrían salvarse si tan solo hiciéramos una llamada más, compartiéramos con una persona más o tocara una puerta más? En el evangelismo igual que en la pesca si tiras el anzuelo suficientes veces siempre verás victoria. Es triste que demasiados cristianos regresen frustrados en su evangelismo simplemente porque desistieron demasiado pronto.
Hay que tener el anzuelo correcto
Me recuerdo la primera vez que fui solo a comprar anzuelos para pescar. Regresé sonriente para mostrarle a mi papá lo que había comprado, solo para saber que había comprado anzuelos para mar para pescar en agua dulce.
Que no roben, sino que sean completamente honrados, para mostrar en todo qué hermosa es la enseñanza de Dios nuestro Salvador. (Tito 2:10)
El mejor anzuelo que tenemos para usar es una vida de rectitud. Aunque tu no lo piensas todos te están observando. Muchos esperan que fallas en tu compromiso con Jesús, aunque en realidad hay otros que esperan que seas victorioso para que tu vida pueda ser esperanza para sus vidas. Necesitamos aprovechar esas oportunidades para dar gloria a Dios, viendo muchos que sean pescados para nuestro Señor. Hagamos que igual que en el mundo, en el reino nuestros mejores momentos sean en la pesca.
Que Dios les Bendiga,
Guillermo Ellis
Guillermo, soy discípla de la Iglesia en Chile, parte de un grupo misionero en la ciudad de Rancagua (primera misión para mi). Estoy casada hace 4 años con Miguel Ahumada, quien llegó desde Bs.As. en la misión que plantó la iglesia en Santiago hace 17 años. Mi hija tiene 15 años y es discípula desde hace 6 meses.
A través de Luis Fernando Herrera, supe de esta página que me parece muy buena. Muchas gracias por compartir de manera tan práctica y sencilla. SAludos. Hasta pronto.
Guille, esto es muy buen material. En lo personal, siendo criado en la “jungla de cemento” y sin la minima experiencia de interaccion con la naturaleza, me ayuda a visualizar mejor toda la faena de la pesca como deben haberla visualizado los primeros discipulos. Gracias!
Hola amor que increible poder escuchar de lo que un pescador siente, me emociona pensar en nuesrro maravilloso trabajo y seguir lanzando el anzuelo, yo tampoco quiero pezcar aves…jijiji, quiero ser pescadora de hombres…gracias…eres unico
Hermano, muchas gracias por esta entrada. Es esclarecedor y muy, cómo decirlo… gráfico. Me pasa lo mismo que cuando un hermano que vivió en el campo me habla de las veces que pastoreó un rebaño. La Biblia se tiene que traer a los que crecimos en las grandes urbes donde los arroyos son de vehículos y los ríos nombran calles asfaltadas. Hay que hacerlo para que Dios Hable Hoy, como siempre.
Saludos desde la ciudad de México.
la verdad es que tengo un llamado evangelistico y quisiera ser efectivo y fructifero en este mi llamado . les pido si me pueden enviar material para anunciar el evangelio con mayor exelencia se los agradeseria bueno que el señor me los bendiga aaaaaaaaa todos .